La circuncisión es una práctica que se lleva a cabo desde la antigüedad con fines rituales, religiosos y/o terapéuticos.
En medicina, el término empleado para este tipo de intervención es postectomía y consiste en retirar la piel excedente o prepucio que rodea el glande, bien sea de forma parcial o total.
Urólogo en Panamá - Mario Herrera
En primer lugar, la postectomía (circuncisión) es un procedimiento que se lleva a cabo en quirófano sin mayores complicaciones, pero con todos los cuidados que permitan controlar la posibilidad de infección o complicaciones al paciente.
En cualquier caso, existen varias causas médicas para programar esta cirugía, siendo las principales:
Sin duda, cuando un recién nacido tiene más de 10 días y presenta problemas con el prepucio o por motivos culturales / religiosos, sus padres deciden circuncidarlo; el procedimiento suele ser rápido y muy eficaz.
No obstante, cuando éste se realiza en niños más grandes o adultos, se debe hacer uso de anestesia general y esto conlleva un aumento en el tiempo de recuperación del paciente y un mayor riesgo de posibles complicaciones.
En consecuencia, al llevar a cabo una circuncisión en adultos con resultados satisfactorios, el proceso de cicatrización y recuperación toma un máximo de 10 días; tiempo en el cual la zona se presenta sensible y enrojecida, se manifiesta un dolor incipiente en el glande, inflamación y supuración de un líquido amarillento.
Del mismo modo, normalmente la circuncisión no presenta complicaciones; sin embargo, cuando llega a darse, los casos más comunes son los siguientes:
Por otro lado, la circuncisión parcial es una técnica quirúrgica que permite conservar una parte del prepucio.
Evidentemente, ya sabemos que la circuncisión en adultos resulta un poco más compleja y en este particular, algunos hombres manifiestan sus propias exigencias; entre ellas, que no desean la extirpación completa del prepucio.
Es por ello que, al llevar a cabo una circuncisión parcial, se hace un corte más conservador para que el glande se mantenga cubierto al menos en parte.
Urólogo en Panamá
Aun cuando existen opiniones encontradas respecto a los beneficios que esta práctica puede generar cuando su enfoque es cultural y religioso; también dentro del campo de la medicina se presentan algunas discrepancias. En tanto que algunos profesionales de la salud prefieren considerar la circuncisión en caso de fimosis, otros optan por tratamientos tópicos altamente efectivos (ejemplo de ello, el uso de corticoides).
De la misma manera, la prepucioplastia permite conserva la piel y resulta mínimamente agresiva.
Por otro lado, ciertos beneficios se asocian con la higiene. Algunos expertos refieren que el pene se mantiene más seco y con mínima acumulación de secreciones en el glande (esmegma), ayudándole a evitar infecciones. Asimismo, puede ser un elemento determinante en la prevención de ciertas enfermedades de transmisión sexual (VIH, VPH, entre otras), aunque no existen estudios concluyentes al respecto.
Despues de practicarse la intervención, los cuidados que se tengan asegurarán una rápida recuperación
Mientras transcurren alrededor de 7 días de cicatrización, el paciente debe evitar los esfuerzos y luego de 20 – 25 días un adulto podrá retomar normalmente su actividad sexual.
Aunque las complicaciones en este tipo de procedimiento son poco frecuentes, el paciente debe estar en conocimiento de los posibles riesgos:
En tanto que la circuncisión es una práctica tradicional en diversas regiones del mundo; algunos hombres deciden hacerla para cuidar su higiene personal.
También puede hacerse por causas médicas, ya que es la técnica aplicada como tratamiento principal en pacientes con parafimosis y fimosis.
La circuncisión trae diversos beneficios para la salud del hombre, entre los que destacan los siguientes:
Por último y siendo conscientes que la circuncisión es practicada con bastante frecuencia en niños; las principales recomendaciones son:
Aun cuando ya conozcas de qué se trata; siempre habrá dudas que nuestros pacientes han manifestado antes y pueden resultar de tu especial interés. Es por ello que a continuación presentamos las preguntas y respuestas más frecuentes, en relación a la práctica de la circuncisión.
Evidentemente, si hablamos de la circuncisión desde un punto de vista cultural y religioso; la respuesta corresponderá a la costumbre que se practique en el círculo familiar del niño.
Sin embargo, al plantearse desde el enfoque médico quirúrgico; no es una intervención necesaria para todos los casos. Aun así, aquellas personas que decidan realizarla; deberán ser informadas sobre las ventajas, riesgos y beneficios asociados a esta práctica, antes de llevarla a cabo.
Sin duda, son muchos los mitos que giran en torno a esta práctica milenaria; sin embargo, no existe evidencia científica que indique un mayor o menor rendimiento sexual entre los individuos circuncidados, respecto a los que no lo están.
Por otra parte, el efecto placentero del acto sexual en el caso del hombre, se vincula directamente con la sensibilidad del glande; lo cual tampoco se afecta de manera alguna al llevarse a cabo una circuncisión.
En primer lugar, el urólogo es el profesional calificado, por ser el especialista que atiende las patologías relacionadas con el aparato reproductor masculino.
En segundo lugar, es posible que algunos cirujanos experimentados en esta área puedan llevar a cabo el procedimiento; mientras que, en neonatología, también es probable que algunos urólogos pediatras la realicen al nacer a petición de los padres.
Finalmente, cabe mencionar en esta lista a cierto tipo de sacerdotes dentro de la comunidad judía; quienes son expertos en esta práctica tradicional que forma parte de su herencia cultural y ha pasado de generación en generación.
Básicamente se trata de una incisión que se realiza en el prepucio ante una fimosis que debe ser resuelta de urgencia, y en cuyo caso no es posible efectuar una circuncisión de inmediato.
Aun cuando se trata de una medida de emergencia, el paciente puede decidir permanecer con esa solución y no someterse a la circuncisión; no obstante, esta opción generalmente no es la más recomendable.
La circuncisión parcial es en realidad el mismo procedimiento quirúrgico; pero en cuyo caso se retira una porción más pequeña del prepucio.
A menos que esto sea a petición del paciente o exista alguna condición muy específica; no existe una ventaja real de hacer una circuncisión parcial. Por el contrario, es posible que en el futuro deba someterse a una nueva intervención para completar el procedimiento.
A la inversa de lo que puede llegar a pensarse, muchos hombres afirman que han mejorado sus erecciones y en general la experiencia sexual, después de practicarse una circuncisión en edad adulta.
Sin embargo, cuando se practica adecuadamente este procedimiento, no se afecta ninguno de los tejidos que causan la erección; por lo que en realidad la circuncisión no interviene de ninguna forma en la consecución de erecciones.
Antes que nada, es importante contar con una evaluación médica del especialista que confirme la factibilidad de realización de dicho procedimiento. Generalmente, los casos que suelen tener alguna contraindicación, tienen que ver con pacientes que presentan curvatura de pene, hipospadias u otra patología que afecte la anatomía normal del pene.
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