La próstata, es una glándula que forma parte del sistema reproductor masculino; se encuentra ubicada por delante del recto, debajo de la vejiga y se asemeja en tamaño y forma a una nuez o castaña. Su principal función es la de producir el antígeno prostático específico (PSA), que se entremezcla en el semen que ha sido producido en los testículos y vesículas seminales haciéndolo menos denso y facilitando el ascenso de los espermatozoides en busca del óvulo, una vez producida la eyaculación.
El canal urinario o uretra, atraviesa la próstata de forma natural; razón por la cual se presentan dificultades para orinar cuando este órgano desarrolla algún tipo de enfermedad. Un padecimiento que se presenta con cierta frecuencia es la prostatitis, que afecta entre el 10 – 20% de la población masculina en algún punto a lo largo de su vida.
Se trata de una inflamación de la glándula prostática que es generalmente ocasionada por infecciones de origen bacteriano, aunque también puede ser por causa irritativa. Algunas enfermedades de transmisión sexual (ETS) pueden llegar a ser causantes de este padecimiento. La patología se clasifica en dos grupos que pueden diferenciarse por su sintomatología:
Algunas veces la prostatitis es de origen abacteriano, ocasionado por problemas con los músculos del suelo pélvico, de reflujo prostático, irritación por sustancias químicas y/o reflujo de orina. Son casos difíciles de tratar y que pueden generar otro tipo de complicaciones en la función urinaria y/o sexual, afectando la vida del paciente.
También es importante saber que puede ocurrir como consecuencia de una hiperplasia prostática benigna (HPB o HBP); condición asociada a la edad que puede darse luego de los 40 – 45 años en adelante, cuando se produce el agrandamiento de la glándula prostática. Para realizar el diagnóstico es preciso solicitar algunos estudios como los cultivos de orina y semen, y una vez confirmada la condición, se inicia el tratamiento según corresponda; recomendando mantener la próstata vacía en lo posible pero evitando las relaciones sexuales ante cualquier riesgo de contagio.
Como primera referencia, es importante acotar que el cáncer de próstata puede ser silencioso y no presentar ninguna sintomatología en
Los tratamientos con antibióticos y antinflamatorio varían según el diagnóstico. Mientras que la prostatitis aguda puede requerir entre 7 y 15 días de intervención, la prostatitis crónica tiene una evolución relativamente lenta que puede ocupar entre 6 – 12 semanas, siempre con riesgos de reincidencia entre los pacientes. Entre las principales recomendaciones se pueden indicar: orinar frecuentemente, consumir abundante cantidad de agua y evitar la ingesta de alcohol o cafeína.
No todos los casos de prostatitis pueden prevenirse, sin embargo es sumamente importante mantener una buena higiene personal y acudir al médico para realizar un diagnóstico oportuno; esto permitirá actuar de forma temprana impidiendo que las bacterias se extiendan o que lleguen a producirse otras complicaciones.
principio; no obstante, a medida que avanza puede tener alguna o varias de las siguientes condiciones:
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La opción del implante en si misma…
o la elección del tipo de prótesis debe ser totalmente asesorada por un especialista, ya que además de ser irreversible es una alternativa únicamente enfocada a ciertos casos.
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